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🤠Natanael Cano, invitado de lujo de Bad Bunny

En un cierre de gira que quedará grabado en la memoria del público mexicano, Bad Bunny sorprendió a sus fans al invitar a Natanael Cano al escenario durante su octava y última presentación del “DeBÍ TiRAR MáS FOToS World Tour” en el Estadio GNP Seguros de la Ciudad de México. La colaboración no solo cumplió con los rumores que circulaban desde semanas antes, sino que confirmó la voluntad del puertorriqueño de unir distintas corrientes de la música latina frente a un público masivo.

La noche del 21 de diciembre de 2025 fue testigo de uno de los momentos más comentados de la temporada musical: Bad Bunny y Natanael Cano interpretaron juntos “Soy el Diablo (Remix)”, tema que originalmente unió a ambos artistas en 2019 y que se ha convertido en un puente entre el reguetón urbano y los corridos tumbados. La fusión de géneros y el entusiasmo del público demostraron por qué este encuentro era tan esperado por los fans de ambos ámbitos musicales.

Desde días antes, se había especulado en redes y medios sobre la posibilidad de que Cano apareciera como invitado sorpresa en alguna de las ocho fechas que Bad Bunny ofreció en la capital mexicana. Los fans no tardaron en viralizar anticipos y publicaciones que apuntaban a esta colaboración, lo que aumentó la expectación entre quienes llenaron el estadio cada noche.

La presentación de Natanael Cano se vivió como un acto de celebración cultural y un reconocimiento al impacto de los corridos tumbados dentro del panorama musical latino. Ver al sonorense sobre la “La Casita” —como llaman muchos fans al escenario principal de la gira— junto a Bad Bunny fue para muchos asistentes uno de los puntos culminantes de una serie de conciertos que ya quedarán en la historia reciente de la música en vivo en México.

Además de Cano, la noche contó con otros invitados especiales, como J Balvin, quien se reunió con Bad Bunny para interpretar canciones emblemáticas, marcando también un momento de reconciliación entre ambos artistas ante miles de espectadores.

La gira de Bad Bunny por México, con fechas agotadas y una respuesta multitudinaria, reafirmó no solo el poder mediático del artista urbano, sino también la creciente apertura del público hacia colaboraciones que cruzan géneros musicales y generaciones de intérpretes latinoamericanos.